El verano trae sol, mar y descubrimientos. Pero también una oportunidad única: la de conectar con la cultura, la identidad y las personas que nos acogen. En El Poble Nou de Benitatxell, este principio ha tomado forma en una iniciativa fresca y consciente que une territorio y lengua: «En vacaciones, habla en valenciano».
Este proyecto es toda una declaración de intenciones: una invitación a descubrir el pueblo desde una mirada más humana, más respetuosa y, sobre todo, más arraigada a lo que somos. Nuestra lengua nos define y queremos que los visitantes conozcan toda nuestra identidad en su conjunto.
Un librito de bolsillo que habla por ti
La Concejalía de Turismo ha editado un manual turístico en formato de bolsillo, que puedes recoger en la Oficina de Turismo, con una idea clara: hacer que el valenciano sea accesible, cercano y útil para los visitantes.
Los libritos recogen vocabulario, expresiones locales y costumbres, con traducciones al castellano y al inglés, así como una guía fonética para ayudar con la pronunciación.

Este recurso, sencillo pero eficaz, no solo facilita la comunicación básica, sino que acerca la lengua al visitante de forma amable y sin complejos. Es una herramienta para iniciar conversaciones, para mostrar interés y para vivir el territorio con respeto.
Cinco bloques para conectar con el territorio
El manual se organiza en cinco bloques temáticos que responden a situaciones habituales en las que se puede hacer uso del valenciano:
Expresiones básicas: saludos, despedidas y fórmulas de cortesía.
Comercio y mercados: para hacer compras en los establecimientos locales.
Gastronomía: nombres de platos, expresiones comunes en bares y restaurantes.
Conocimiento del pueblo: frases para orientarse, preguntar por lugares o actividades.
Alojamiento: interacciones comunes con hoteles, hostales o apartamentos.
Con frases sencillas como “Bon dia”, “Quant val això?” o “Una cervesa, per favor”, el visitante rompe la barrera inicial y genera complicidad con los habitantes.
Turismo y lengua: una oportunidad para el respeto
El proyecto se enmarca en la línea estratégica del Ayuntamiento de El Poble Nou de Benitatxell, que apuesta por un turismo más humano, sostenible y consciente. No se trata solo de promocionar un destino, sino de comunicar que el lugar que se visita —nuestro pueblo— tiene una forma de vivir.

Este enfoque da valor a la lengua propia como parte inseparable del paisaje, de las tradiciones y del carácter de un pueblo. Promover el uso del valenciano no es excluir, sino invitar a participar. Es decir: “Este lugar tiene voz, y te abre la puerta para que la escuches y la hables”.
Una experiencia compartida
Los libritos se reparten, según la temporada, en puntos estratégicos como la Cala del Moraig, la oficina de turismo, edificios municipales y comercios locales.
Esto hace que la interacción entre visitante y anfitrión pueda ir más allá del gesto mecánico, y convertirse en una oportunidad para aprender, compartir y sonreír.
Un “gràcies” en valenciano, un pedido hecho con acento extranjero, una expresión bien dicha, pueden ser motivo de conversación, de complicidad e incluso de sorpresa.
La lengua, lejos de ser un obstáculo, se convierte en un puente. Y eso tiene un gran valor emocional.

Un turismo que suma
“Respetar la lengua, las costumbres y la cultura del lugar que se visita es una forma de reconocer su dignidad”, en palabras del concejal de Turismo y Patrimonio, Víctor Bisquert.
Este turismo respetuoso no solo dignifica a quien acoge: también enriquece a quien visita. La experiencia se vuelve más profunda, más transformadora. Y el territorio gana: porque no se vende como un producto, sino que se presenta como un hogar.
Una acción que dice mucho con muy poco
Poner en valor la lengua propia en un contexto turístico puede parecer un gesto pequeño.
Pero en realidad, es un acto profundo de coherencia.
Es reconocer que lo que somos tiene valor, y que puede compartirse desde el respeto.
El librito es, en realidad, una declaración simbólica: el valenciano no es solo para el ámbito doméstico o educativo. También es para el turismo, para la cultura, para la acogida.
Y eso nos hace más abiertos, más diversos y más auténticos.

Una invitación abierta
«En vacaciones, habla en valenciano» no es solo un eslogan. Es una invitación a descubrir una lengua, a mirar el mundo desde otro lugar, a hacer del viaje un diálogo.
¿Qué te parece, cuando vengas de vacaciones… hablarás en valenciano?
